jueves, 21 de enero de 2010

Todos tenemos un pasado

Emeterio y Celedonio eran del ultimo curso de EGB, cuando yo no tenía más de ocho años. Ellos no jugaban al balón, se pasaban el recreo charlando, se intercambiaban libros y comentaban lo que habían visto en la tele. También hablaban de música. Sus gestos eran educados, respetuosos con sus compañeros, y cariñosos con nosotros, los pequeños. No solían gritar, y su forma de vestir nos parecía a todos excesivamente correcta, casi atildada.

Y yo era su pesadilla: “MARIQUITAS”, les gritaba.

Estoy seguro de que, en esos momentos no sabía lo que estaba diciendo. Pero sé que era consciente de que les agredía. Supongo ahora, con todo lo que ha llovido, que alguien me manipulaba.

Gracchus Babeuf entona su mea culpa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario