A Ortega y Gasset, como a Moratín, tampoco parecía impresionarle la cultura de los políglotas. Cuentan que, después de una trifulca con Salvador de Madariaga, se refirió a éste como “un tonto en cinco idiomas”, como recordándole el viejo adagio de que lo que la naturaleza no da ni la Universidad de Salamanca lo suministra. Y eso que no llegó a conocer a Juan Pablo II, quien a pesar de dominar al menos diez idiomas, según sus hagiógrafos, creía en tantos disparates que merecieron ser recogidos en un libro hilarante que hoy se conoce como Biblia.
Manolo Saco: "la Biblia es un libro de humor". Y lo deja caer mientras habla de las lenguas en el Senado.
En Público cumplen cuotas extrañísimas.
Y también:
TOCINO <----------------------------------------------------------------------------------------> VELOCIDAD

No hay comentarios:
Publicar un comentario