jueves, 23 de junio de 2011

Que duerman en la puta calle

En una muestra más de la aconfesionalidad de esta España eterna, 800 colegios e institutos públicos madrileños se convertirán este agosto en improvisados albergues para los miles de peregrinos que se esperan por la visita del Papa. Los turistas religiosos tendrán cama gratis por la gracia de dios, y también por obra y gracia del Gobierno, de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento. El otrora laicista Zapatero, la supuesta liberal Aguirre y el teórico moderado Gallardón se han dado la mano al fin en algo: firmar un generoso convenio con la Iglesia Católica que para sí ya quisieran los organizadores de otros happenings capitalinos, como el Orgullo Gay o el Festimad.

Nuestro chico.

A lo largo de los años se ha visto los frutos de estas Jornadas también en este aspecto: hay numerosos jóvenes del mundo que se han comprometido en la mejora humana y cristiana de sus sociedades gracias a lasJMJ. Por ponerle un caso específico y un ejemplo que está en la mente de todos. Es bien conocida la tarea espiritual, humana y solidaria que realizan los misioneros españoles en todo el mundo, especialmente en las zonas más pobres de Sudamérica o de África. Pues bien, tenemos constancia que de estas Jornadas surgen muchas decisiones de entrega a Dios y a los demás que llevan a miles de jóvenes a ese compromiso radical con Dios y con los más necesitados de nuestro mundo.
Malvados curas.

Igualico que el Orgullo gay. Igualico.

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